“Melancolía”, un cuento dramático de Congrains Martín

Escrito a los 16 años y publicado por única vez en el diario La Crónica, “Melancolía” es una de las primeras muestras que Enrique Congrains nos otorga de los temas y personajes —es decir, el fracaso en el deseo de progreso y los migrantes— que le interesarán en esta etapa de su obra. Titulado como “cuento dramático”, la acción se centra en las reflexiones de Jacinto Retel, un joven provinciano que camina por las calles de Lima pensando en la importancia —o la falta de esta— de la vida y de la muerte. El fracaso se presenta como una especie de bisagra entre ambos conceptos: la carencia del deseo de vivir se atribuye a la misma de algún objetivo concreto; mientras que la muerte se presenta como una alternativa final que el protagonista considera que puede ejecutar. “Melancolía” fue publicado en 1948 y curiosamente, o quizás no, ese mismo año Julio Ramón Ribeyro nos presentaba al hombre de vida gris cuya existencia inútil e insustancial se encontraba marcada tanto por las circunstancias en las que se desarrolló su vida como por la falta de realizar aquello que Congrains nos señala en este relato: hacer algo sobre nuestra propia existencia, así sea algo grande o mezquino. Seguir leyendo ““Melancolía”, un cuento dramático de Congrains Martín”

Anuncios

Tres poemas de El libro de la nave dorada (1926), de Alcides Spelucín

Alcides Spelucín (1897-1976) fue uno de nuestros poetas a quien la crítica de su tiempo elogió por la calidad de sus versos; sin embargo, la nuestra lo ha hecho caer en un relegamiento absurdo que, injustamente, sintoniza con el olvido. Perteneciente al denominado Grupo Norte ―antes Bohemia trujillana―, compartió canteras con personalidades como César Vallejo, Víctor Raúl Haya de La Torre o Antenor Orrego, quien, además, redacta un prólogo bastante sesudo ―como lo hiciera en su momento con Trilce (1923) ―, donde señala la presencia del mar como el elemento cardinal en la obra de Spelucín.

Su poemario El libro de la nave dorada (1926), publicado tardíamente, se inscribe, por el periodo de aparición, dentro de la eclosión de la vanguardia peruana; pese a ello, los poemas poseen un eco parnasiano y una fuerte impronta modernista que lo alejan de la prédica impulsada por los vanguardistas, motivo por el que su libro pasó desapercibido, salvo excepciones como las páginas dedicadas por Orrego o Mariátegui. En tal sentido, y siguiendo con el impulso de nuestras letras, ponemos a disposición tres poemas que dan muestra de la calidad literaria que Spelucín nos ofrece.

Seguir leyendo “Tres poemas de El libro de la nave dorada (1926), de Alcides Spelucín”

“Crónica de varios planos en el circo”, un relato de Serafín del Mar

Serafín del Mar, poeta y escritor vanguardista, relacionado, además, con el APRA de Haya de la Torre y Magda Portal, nos presenta un relato breve recopilado por Jorge Kishimoto en Narrativa peruana de vanguardia (1993). Seguir leyendo ““Crónica de varios planos en el circo”, un relato de Serafín del Mar”

“Wiñaypaq” y “Katatay”: dos poemas quechuas de Yuli Tacas y José María Arguedas

En el Día de las Lenguas Originarias, compartimos dos poemas aparecidos en el libro Harawikuna Jarawinaka. Quechua / Aymara de Mauro Mamani Macedo. “Wiñaypaq” de Yuli Tacas (Lima, 1988) y “Katatay” de José María Arguedas (Andahuaylas, 1911 – Lima, 1969). Seguir leyendo ““Wiñaypaq” y “Katatay”: dos poemas quechuas de Yuli Tacas y José María Arguedas”

“¡Pálida!… ¡Pero es ella!…”, de Clorinda Matto de Turner

Con el cuento “¡Pálida!… ¡Pero es ella!…”, Clorinda Matto de Turner nos entrega un escrito vinculado con un objeto de la modernidad, una fotografía, y, a su vez, nos narra el límite de la fe y el surgimiento del escepticismo. La fe se relaciona con la existencia del ser amado, al morir este ser la fe hacia Dios se desvanece y emerge el escepticismo que luego se convertirá nuevamente en fe al recuperar una fotografía que retrata al ser amado. Ante este hecho, se observa la presencia/ausencia de un sujeto, la amada, y la función del retrato (fotografía) como instrumento de representación de lo ausente. El estado patémico de la espera –en Aurelio– constituye una de las formas de querer traer lo ausente al campo de presencia, el yo anticipa, en su espacio imaginario, la llegada (observación) de quien aguarda. Si bien es cierto, Matto de Turner es conocida por su famosa obra Aves sin nido (1889), el cuento “¡Pálida!… ¡Pero es ella!…” asemeja su estilo al de los escritores modernistas, por ejemplo, Jorge Miota, quien, según nuestro análisis, presenta la irrupción de la modernidad y, por otra lado, busca la presentificacion de la ausencia a través de cartas. Así, pues, son las cartas y las fotografías objetos que trastocan los recuerdos o, en todo caso, como lo expresa Esperanza “el amor verdadero no acaba con la muerte” de lo que se desprende que la fotografía, imagen duradera, como el amor, perdura en el tiempo.

Seguir leyendo ““¡Pálida!… ¡Pero es ella!…”, de Clorinda Matto de Turner”

Peña, Oquendo y Portal: tres poemas a las madres

Tres poetas de la vanguardia peruana, Enrique Peña Barrenechea,  Carlos Oquendo de Amat y Magda Portal, y tres poemas dedicados a la madre. El cariño, la ternura y la ensoñación, pero también la angustia y el dolor desgarrado se entretejen en imágenes creadas a partir de las nuevas poéticas de la época.

Enrique Peña Barrenechea

19

Mi madre ha encargado un bosque para mi alegría
gorila.
Mi madre no miente nunca.
Ahora os voy a mostrar el primer paisaje de los sueños.
La gruta rosada de la luna en donde se acarician las
palomas.
Velero rubio que lleva a la novia del alfiler al huerto
de las morsas.
Mi madre sonríe. Y yo estoy al redor de sus cabellos
como los halos de los íconos.

[Cinema de los sentidos puros, 1931, Ed. F. E. Hidalgo.]

Seguir leyendo “Peña, Oquendo y Portal: tres poemas a las madres”

“Wayno de los dinamiteros”, de Leoncio Bueno

Leoncio Bueno conjuga la vida obrera y la obra poética. En su largo trayecto vital, pues está próximo a cumplir 100 años de edad, ha participado en momentos históricos como la invasión, creación y formación de Comas; además, fue fundador del Grupo Obrero Marxista donde también participó Emilio Adolfo Westphalen. Su poesía, de esencia proletaria, transita por la voz de los oprimidos, en especial el migrante, con lirismo y oralidad. La guerra de los Runas (1980, aunque lo inició en 1971), impreso en su taller de baterías “El Túngar”, parte de la experiencia en Comas y se nutre de su labor como obrero y líder sindical. “Wayno de los dinamiteros” encierra la crítica de los trabajadores hacia la explotación a la que son sometidos, la dicha del proletario en el anhelo del wayno y el papel del poeta en este proceso de dinamización.

Seguir leyendo ““Wayno de los dinamiteros”, de Leoncio Bueno”